Los conciertos para 2, 3 y 4 claves de Johann Sebastian Bach son una fiesta. Si aquellas veladas del Café Zimmermann para las que el maestro cantor de Lepizig los escribió (¡o arregló!) en 1735 –y donde pudo haberlos disfrutado al teclado junto a sus hijos Carl Philipp Emanuel y Wilhelm Friedemann, y probablemente muchos de sus excelentes alumnos– parecían irrepetibles, el XXXVI Curso y Festival de Música Antigua de Daroca nos ha regalado una oportunidad única: reunir bajo el sol de una pequeña ciudad medieval a cuatro clavecinistas, cuatro excelentes claves de dos teclados, un magnífico y paciente constructor/afinador para dejarlos a punto (¡gracias de nuevo, Raúl M. Sevillano!), un buen puñado de fantásticos músicos, marcos de belleza singular y un público caluroso que nos recibió y aplaudió con verdadero entusiasmo. Y aquí sí: gracias, José Luis González Uriol y Javier Artigas por seguir adelante y hacerlo posible.

Programa 9 de agosto, Daroca

Clave abajo, clave arriba, entre clase y clase; ensayos con tres claves y orquesta, ahora con dos, ahora con cuatro… puros sudokus para organizar los encuentros entre horas de clases, comidas, noches, conciertos y disponibilidad de instrumentos (no hay que olvidar que Olivier Baumont, Alfonso Sebastián e Ignasi Jordá son profesores del Curso); 732 cuerdas a las que se enfrentaba con afán cotidiano Raúl M. Sevillano, siguiendo escrupulosamente el plan, tras calcular los minutos de transporte de cada instrumento para que todo estuviera listo a su debido momento.

Raúl M. Sevillano, afinando

Resultado: estamos felices, como lo estuvimos durante la preparación, los ensayos, el concierto… y como lo estamos de compartir una pequeña parte, el inicio del concierto, con vosotros:

732 cuerdas, 488 teclas, 8 manos y 4 claves. No nos quedó sino contar el número total de notas “pellizcadas” (pulsadas) en aquel concierto. Lo dejamos para algún perdido momento de asueto… porque nuestro agosto con Bach continuaba.😉

Iglesia de San Miguel, Daroca

www.latempestad.es